domingo, 26 de abril de 2009

Mariana

Aquí los días mutan su nombre pero no su esencia si es que existe tal cosa. Ayer conocí a una mujer sumamente talentosa. En mis sueños ella corría asustada, huyendo de quién sabe qué cosa. Ayer dió un concierto de flauta en Chihuahua; hoy invitó varias amistades a su casa y formaron un círculo literario-poético envidiable; hoy dijo que quería verme, le conté mi sueño, no dijo nada.
Mañana le hablaré y veré que tan ocupada se encuentra, bailará en el teatro de la ciudad, quizá terminemos en un bar. Puede que le regale algún libro de Boris Vian, todo depende.
Pero recordé antes de irme a dormir, que ella amaba a otro y que sus dulces manos blancas jugaban con su rizado pelo todas las noches. Supongo que me quedaré solo aquí, con mi estatismo y falta de trascendencia.

2 comentarios:

Mondblume dijo...

Recordar esas cosas es atroz.

Leonardo G.O. dijo...

:) extraño...